De eso ya han pasado mas de 100 años, pero los condenados y condenas que van al infierno, nunca descansa, y cada vez que el sol se oculta, salen de sus tumbas buscando su casa. Nunca lo olvide hijo…
Talvez no lo creas, solo espera que la noche caiga, y el frio aterrador entre en tu alma…